Vuelta al País Vasco

Schachmann gana la contrarreloj de Zumarraga

Contrarreloj Itzulia

El ciclista alemán se hace con el triunfo en la primera etapa de la Vuelta al País Vasco 2019 y se convierte en el primer líder

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDOZumarraga

Va a resultar que las matemáticas están sobrevaloradas. Que en el nuevo ciclismo de los vatios y los gabinetes científicos, dos más dos no suman cuatro. Que con todos los números en la mano, da igual cambiar de bici que no, porque todos llegan a la vez, los que cambian y los que no. La crono inicial de la Itzulia registró un empate técnico entre Michal Kwiatkowski (Sky), Adam Yates (Mitchelton) y Julian Alaphilippe (Deceuninck). Los tres grandes favoritos para el triunfo final, que miran, no sin cierto temor, a Daniel Felipe Martínez (Education First), segundo en la etapa. El colombiano no es una amenaza menor.

Ganó la etapa Maximilian Schachmann (Bora), porque cuando se va sin cadena se va sin cadena. Tras su exhibición en una etapa de la Volta a Cataluña, este lunes confirmó que atraviesa un momento dulce. Es el primer líder de la Itzulia, pero no entrará en la lucha por la victoria final, el sábado en Eibar.

Clasificaciones

Quedó claro que el deporte está en manos de los deportistas y no de la ciencia. Todo está medido al milímetro, pero Martínez cambió de bici, también Kwiatkowski, no lo hizo Alaphilippe ni tampoco Yates. Ion Izagirre no se bajó de la cabra, como el ganador, mientras que un sorprendentemente competitivo Geraint Thomas sí hizo el cambio. Lo dicho, las matemáticas no son lo que eran. De hecho, el ganador de la etapa decidió justo al inicio de Eitzaga no cambiar de bici. «Le dije a mi director que si no me paraba, es que no quería cambiar, sin más». Seis años de universidad para esto, dirán los ingenieros del equipo.

La carrera queda ideal para el aficionado. Kwiatkowski, Adam Yates y Alaphilippe, los tres grandes favoritos, están separados por seis segundos. ¿Qué más se puede pedir? Había alguna duda en el aire sobre las intenciones del francés, si acudiría a Itzulia a por todas o a ofrecer un par de recitales y empezar a preparar la Lieja-Bastogne-Lieja. Ya no hay dudas. Se sacó una crono de especialista y está a tiro del maillor amarillo. El ciclista del Deceuninck acaparó la atención del público de Zumarraga, que le dispensó trato de gran figura. Lo que es.

Los infinitos recursos que maneja el francés incrementan el interés de todas las etapas, ya que tiene capacidad de hacer diferencias en cualquier terreno, empezando por el sterrato de este martes en los caminos del valle de Egüés. Lo mismo se puede decir prácticamente, de Michal Kwiatkowski. Una lucha mano a mano entre ambos puede ser todo un espectáculo y dejar una ristra de víctimas colaterales digna de verse. Adam Yates tiene Arrate.

Ion Izagirre, al acecho

La baza del Astana en la Itzulia será Ion Izagirre. El ormaiztegiarra hizo una crono a ráfagas. La primera parte fue normal, casi discreta, y en la segunda voló. Subió a La Antigua con la cabra como un escalador con su bici ligera. Volvió a perder algo en la bajada a Zumarraga. El tiempo que se le fue, se le escapó en el terreno donde la teoría era más fácil, el llano de salida y la bajada hacia Ezkio y el descenso final cara a meta, donde Alaphilippe se lució con la cabra.

El menor de los Izagirre asumirá ahora el liderato de su equipo, tras dejar atrás a los otros jefes del Astana, Fuglsang y su hermano Gorka.

Gustó, y mucho, Geraint Thomas. Un ganador en ejercicio del Tour de Francia no participaba en la Itzulia desde que lo hizo Alberto Contador en 2008, y el galés respondió. Envuelto en su maillot de campeón de Gran Bretaña contrarreloj, acabó noveno, a medio minuto del ganador y a quince del meollo de la carrera. Es, por ahora, su mejor resultado de la temporada, que más que una temporada es una obsesión: el Tour de Francia.

Thomas puede permitirse el lujo de ir a las carreras a entrenarse, por lo que su presencia en la salida de una prueba no significa nada más que eso, que el ganador del Tour puede hacerse fotos con los aficionados. No parece el caso. Decir que se presentó en Zumarraga con la intención de ganar la Itzulia puede resultar un poco excesivo, sobre todo por la competencia que hay, pero desde luego no ha venido a pasearse.

Carrera de matices

La crono no abrió diferencias, que es lo mejor que podía pasar, y la carrera entra ahora en una fase de matices hasta la etapa del viernes. La Itzulia se adentra hoy en el sterrato navarro. La lluvia de los últimos días no ha tranquilizado al pelotón sobre las condiciones de la etapa. Este miércoles llegará el sprint en ligera subida de Estibaliz y el jueves, el primer puerto de primera de la carrera, Bikotz Gane. Lejos de meta, para que no haya certezas. Para que se abra un abanico de opciones.

Alaphilippe y Kwiatkowski pasan a ser los dos grandes favoritos de la carrera, por su versatilidad. Arrate puede quedar demasiado lejos para Adam Yates si francés y polaco van recogiendo bonificaciones. Este lunes, los tres quedaron separados por seis segundos, los mismos que logrará el segundo clasificado en cualquier etapa. Un triunfo son diez. Mucho peligro para un Yates que puede dominar el viernes y el sábado, pero no abrir grandes huecos.

Todo esto, dando por hecho que Schachmann, como parece, cederá como muy tarde el viernes en la primera subida a Ixua, por Matsaria. No está claro, en cambio, que nadie vaya a poder descolgar ahí al colombiano Martínez, que ya propinó una lección en su terreno, la montaña, al mismísimo Supermán López en la última París-Niza. El director irundarra del Education First, Juanma Garate, no va a regalar la carrera.

Un peligroso Patrick Konrad (Bora), un Enric Mas (Deceuninck) enamorado de esta carrera desde que el año pasado ganó en Arrate y Hugh Carthy (EF) completan el top 10. Si el organizador hubiera elegido un resultado para la crono habría sido este.

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