Para gustos, los colores

Salir al principio o al final, cambiar o no de bici, opiniones sobre la ubicación de la crono el primer día... hay opiniones diversas

Ion Izagirre, en la parte final de La Antigua. /MICHELENA
Ion Izagirre, en la parte final de La Antigua. / MICHELENA
TXOMIN PERURENA

El intervalo de tres horas entre el primer corredor que tomó la salida en la contrarreloj y el último, la ventaja o el perjuicio de cambiar de bicicleta durante el recorrido, la nueva ubicación de la crono el primer día de la prueba... La jornada llegó cargada de temas que dan de sí en las tertulias ciclistas. Encuentro argumentos favorables y contrarios para defender o atacar.

Landa, perjudicado por salir entre los primeros

Mikel Landa es el perdedor de la crono. Ceder 54 segundos significa que se dejó cinco por kilómetro con el ganador, Maximilian Schachmann. El alemán del Bora no es quizá su rival más directo en la pelea por esta Itzulia, pero otros también distanciaron al alavés. Una de las razones por las que se dejó ese tiempo fue su ubicación en el orden de salida. Fue de los primeros y coincidió con la hora de más lluvia. Sabemos que no domina la especialidad, pero una subida importante y el mal tiempo debían jugar a su favor para compensar esa debilidad. Ocurrió lo contrario. El orden de salida se elaboró el domingo, la víspera de la prueba. De todas maneras, hoy en día los partes meteorológicos se conocen con antelación y, si mi información no es errónea, anunciaban mayores precipitaciones a primera hora de la tarde que después. Cuando la contrarreloj se disputa tras varias jornadas de carrera, la propia clasificación marca el orden de salida. Pero el primer día son los directores quienes establecen cuándo sale cada corredor. En mi época, sin previsiones tan precisas, era habitual colocar a uno de tus hombres fuertes al principio y a otro al final para intentar beneficiarte de cualquier cambio meteorológico. Si Movistar hubiera dispuesto de dos bazas, era más entendible colocar a Landa al principio. Pero sin más opción que el alavés lo más lógico era situarle junto a sus directos rivales. Siempre que se le vea en disposición de luchar de tú a tú por la victoria final. Dejó de llover, se secó parte del asfalto y eso benefició a los últimos en salir. Lo que no acabo de entender es cómo con once coronas de piñón haya todavía quien se quede corto. Más de uno, de dos y de tres se quedaron atrancados y hubo quien echó pie a tierra. Con cinco o seis, puedes meter un 25 como máximo. Pero con once...

Aquel empujón a Marino Lejarreta en el Pordoi

El cambio de bicicleta también provocó un cruce de opiniones. Algunos me tacharán de antiguo, pero con lluvia yo habría sido partidario de hacer toda la crono... con la bici normal de carretera. Por lo que se ve, tampoco los modernos coincidían en la estrategia. La pérdida de ritmo perjudica más que el tiempo perdido en el cambio. Desde luego, el más beneficiado por el empujón del mecánico no fue Kwiatkowski. Vaya pedito. Esa situación requiere un empujón más largo e intenso que ayude a recuperar el pedaleo. El del auxiliar del Sky fue pobre... y eso que el autor era un chaval joven. En un Giro de Italia en el que dirigía al Caja Rural, subíamos el Pordoi y Marino Lejarreta quedó empotrado en la cuneta. Le recogí y le di tal empujón que me supuso una satisfacción enorme. Pensé para mí: ¡Qué bien estoy todavía! Lo había hecho a 2.000 metros de altitud, donde empieza a faltar el oxígeno. Lo recuerdo como si le hubiera empujado durante un kilómetro entero, aunque en realidad serían solo 40 metros.

El bloque de Bora, en la Itzulia; y Sagan, solo

El Bora ofreció un gran rendimiento con dos unidades entre los seis primeros y tres entre los catorce. Fueron de los mejores. Por lo que se ve, disponen de un buen bloque en la Itzulia. Tienen gente que camina. Todo lo contrario que le sucede a Peter Sagan en las clásicas. Siempre veo solo al eslovaco. Astana, el conjunto con mayor número de candidatos al triunfo final, tiene que hacer valer sus opciones. La clasificación está apretada y favorece el ciclismo de ataque. Empezando por el sterrato, los caminos de tierra de hoy camino del valle de Egüés. Los 'lur bide' pueden acabar convertidos en 'lokatz bide' si se mantiene este tiempo.

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