Espectacular sin montaña

El pelotón estirado hasta el punto de que no entraba en la imagen de la televisión, riesgos de cortes... Las etapas llanas conservan su encanto

Espectacular sin montaña
TXOMIN PERURENA

He pedaleado mil veces con el gancho, sufriendo una barbaridad para no perder la rueda del ciclista que iba delante. No envidio a los componentes del pelotón de la Itzulia porque ayer les tocó emplearse a fondo. No es lo mismo rodar mientras se ocupa todo el ancho de la carretera que ir en fila india a una velocidad altísima. Tampoco es igual de bonito. Disfruté como espectador, pero me pongo en la piel de los protagonistas. Si llega a soplar un ligero viento de costado, provoca una escabechina. Estoy convencido. Porque no hace falta montaña para ver una etapa espectacular de ciclismo. El elevado ritmo para entrar en los tramos de tierra estiró el pelotón y originó algún que otro corte subsanado después, al menos por buena parte de los corredores. Más peligrosos que esas porciones de camino sin asfaltar fueron los pasos por los cascos urbanos. Resulta imposible cubrir todos al cien por cien. De todas maneras, los corredores pasaron bien, algo que no les sucedió a los vehículos acompañantes que iban delante. Encontraron mayores dificultades.

Adam Yates, otro más obligado a atacar

Si el perdedor de la crono de Zumarraga se llamó Mikel Landa, el de la etapa de Gorraiz habla inglés y responde al nombre de Adam Yates. Cedió algo más de un minuto por culpa de un pinchazo en la última 'estrata', como llamábamos en euskera en mi juventud a los caminos reservados a bueyes y vacas. Ese incidente te puede ocurrir lo mismo sobre la tierra que encima del cemento o del asfalto. Tuvo la mala suerte de que sucediera a quince o dieciséis kilómetros de meta, con la carrera lanzada. Perdido ese tiempo, al del Mitchelton no le queda más remedio que atacar cuando llegue la montaña, lo que le puede convertir en aliado de Mikel Landa. Coinciden sus intereses. También con los de Astana, que sobre las rutas navarras confirmó el potencial de su bloque. Ni Yates ni Landa van a compartir con el equipo kazajo la labor de desgaste iniciada ayer, pero las dos últimas etapas pueden sumarse al ataque. Sigo en mis trece. La colocación de la crono el primer día beneficia a la prueba y al espectáculo.

Las bonificaciones, a disposición de todos

Visto lo visto con el triunfo de Alaphilippe, me parece complicado que las escapadas terminen con éxito en esta Itzulia. Además, presumo recompensa doble hoy en Estibalitz. Si repite, el francés del Deceuninck puede arrebatar el maillot amarillo a Schachmann gracias a la bonificación en la línea de meta. Las diferencias son tan cortas que las primas de segundos van a ser decisivas en esta primera mitad de la carrera. De hecho, Ion Izagirre y el propio líder se movieron acompañados por sus equipos para arañar unos segundos en los puntos intermedios. Hay contrarios a las bonificaciones, pero entiendo que sirven para que los aspirantes a la victoria mantengan la tensión en todo momento y suponen un aliciente añadido. Están a disposición de todos.

Alaphilippe posee un punch multiusos

Alaphilippe merece capítulo aparte. No me impresionó en La Antigua. Sí, en cambio, ayer. A falta de 300 metros para la línea de meta no iba segundo o tercero, sino más atrás. En ese tipo de llegadas demuestra otro pedaleo, un punch al alcance de pocos. Me recuerda a Bitossi, a Pérez Francés y, por supuesto, a un Valverde que ha perdido parte de ese plus que le hacía imbatible en esas llegadas. El punch de Alaphilipppe es multiusos porque le vale también para ganar la Milán-San Remo en una llegada llana.

Pesan el ritmo y el nivel del World Tour

Nos gustaría ver a los nuestros en la pelea por las victorias de etapa. Lo intentaron Bravo y Amézqueta, filtrados en la escapada del día. De momento no ha sido posible. Pesan el ritmo y el nivel del World Tour. Los equipos de la primera división mundial ruedan a una velocidad que pone en jaque a los corredores de equipos como Caja Rural y Euskadi-Murias.

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