La Itzulia de los valientes

Itzulia 2022 La Itzulia de los valientes

El triunfo de Ion Izagirre en Arrate, el de la Itzulia para Martínez y la gloriosa defensa del amarillo de Evenepoel ponen el broche de oro a una carrera extraordinaria

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Tremendo. Espectacular. La Itzulia de los valientes ha terminado con victoria de etapa para Ion Izagirre (Cofidis) en Arrate, triunfo final para Daniel Felipe Martínez (Ineos) y una defensa del amarillo gloriosa de Remco Evenepoel (Quick-Step). No ha habido tregua, los golpes han llovido desde todas partes, todos los días, todos contra todos. Una carrera extraordinaria que ha exigido tener agallas, despreciar el riesgo y no guardar nada para mañana porque todo podía perderse hoy. Solo se podía correr a ganar y el espectáculo ha sido de primera.

No faltó ni drama. Ion Izagirre se fue al suelo a cinco kilómetros de la meta tras hacer el afilador con Vingegaard (Ineos). Aprovechó el incidente Vlasov (Bora) para acelerar, pero el ormaiztegiarra se puso en pie y con unas piernas deslumbrantes fue capaz de volver al grupo de cabeza antes de la pancarta de Usartza. Y no solo eso, de cara a meta fue el mejor para alcanzar la última curva en cabeza a base de fuerza y de valentía para meter manillar a Vlasov y a Marc Soler (UAE). Trazar ese giro el primero garantiza el triunfo en Arrate. Es una ley inexorable. Solo ha habido una excepción, en 2012, cuando a Purito Rodríguez se le escapó la victoria al ser remontrado por Alejandro Valverde sobre la línea de meta.

Ion Izagirre no perdonó y vuelve a ganar una etapa en la Itzulia, reeditando el éxito del año pasado, cuando se impuso en Hondarribia. El ormaiztegiarra acabó segundo en la general. Se adjudicó el triunfo final en la edición de 2019 y había sido tercero en 2015, 2017 y 2018. La de este sábado es la victoria número 16 de su carrera profesional, la décima en el World Tour. Dato que define la trayectoria del menor de los Izagirre, que se caracteriza por escoger siempre el camino más exigente, correr casi en exclusiva las mejores carreras del calendario internacional, donde la dificultad es máxima y el valor de los triunfos se multiplica. Su primera victoria en profesionales data de 2012. Trece temporadas ganando. El de este sábado es el primer triunfo que Izagirre le da a su nuevo equipo, el Cofidis. Es el segundo vasco que gana en Arrate en la Vuelta al País Vasco, tras Txomin Perurena. Varios más lo hicieron en las desaparecidas Subida a Arrate y Bicicleta Eibarresa-Euskal Bizikleta.

Ganador

Izagirre repitió la victoria de etapa del año pasado y acaba segundo en la general, su quinto podio

Regularidad

El ciclista ormaiztegiara ganó la edición de 2019 y fue tercero en las de 2015, 2017 y 2018

Ni un segundo de paz

El desenlace de la Itzulia fue extraordinario. Tras la emboscada del viernes en Elgeta que le costó la carrera a Primoz Roglic (Jumbo), Evenepoel partía como líder desde Eibar para afrontar la última jornada. Se anunciaba batalla y hubo zafarrancho. Ni un segundo de paz. El Ineos, que tenía al hombre perfecto para este tipo de refriegas, el durísimo Daniel Felipe Martínez, un ciclista de rompe y rasga, salió a ahogar al maillot amarillo a base de un ritmo asfixiante desde salida. Tarde o temprano, el belga debía de ceder. Ese era el diagnóstico del equipo inglés. Cien kilómetros más adelante la victoria se iba a dirimir en términos muy distintos. Nada de cálculo, solo corazón.

Ídolo

Evenepoel salió a hombros de Arrate, con la afición en el bolsillo por su valentía y su carácter indomable

Al final de día, Evenepoel salió a hombros de Arrate, con la afición vasca en el bolsillo. Hizo una defensa del liderato de altura, honró el maillot amarillo y la gente se rindió a su valentía, su fuerza y su carácter indomable. Como estaba previsto, en Krabelin le descolgaron... pero poco.

Se lanzó como una fiera en la bajada de Ixua, que fue un momento crítico de la carrera. La caída Enric Mas (Movistar) en el descenso rompió el grupo de cabeza: Izagirre, Vlasov, Pello Bilbao (Bahrain) y Vingegaard delante; Martínez detrás. La Itzulia, en riesgo de sufrir un revolcón en toda regla, con los dos primeros de la general cortados. Sin embargo, el belga y el colombiano se entendieron. En la cabeza de Evenepeoel no entra la palabra tregua. Seguía convencido de que iba a ganar, contra todas las evidencias, contra la última subida a Arrate, que jugaba en su contra. La probable derrota no le amilanó, se dejó la piel por volver a la cabeza de carrera. Y esa fiereza a la gente le levanta de sus asientos, es el irresistible atractivo de los campeones.

Clasificación general de la Itzulia 2022

  • 1. Daniel Felipe Martínez (21:59.36)

  • 2. Ion Izagirre (+11)

  • 3. Aleksandr Vlasov (+16)

  • 4. Evenepoel (+21)

  • 5. Pello Bilbao (+32)

  • 6. Vingegaard (+32)

  • 7. Marc Soler (+1:26)

  • 8. Roglic (+3:18)

Esa determinación quizá salvó Martínez, ya que ambos se relevaron y alcanzaron a los de punta en Elgoibar. En el falso llano criminal hasta Eibar Evenepoel siguió sufriendo, pero aún así lanzó un sprint muy largo para bonificar en la meta volante de la ciudad armera, con el colombiano a rueda. Un segundo de ventaja es más importante que respirar. Ineos lo había planificado todo y acabó ganando de forma totalmente improvisada, a consecuencia de la caída de Mas, que dejó a Martínez desamparado y habría puesto en riesgo su triunfo si no llega desde atrás Evenepoel. Los caminos del triunfo son inescrutables.

Caída y victoria

Después de todas las batallas, los seis primeros de la general llegaron juntos al pie de Arrate. Cualquiera que se incorporase en ese momento a ver la etapa pensaría que no había pasado nada en toda la semana, una carrera rutinaria más. Cómo pueden engañar las apariencias. La lucha constante de los mejores es lo que había conducido a esa igualdad máxima, no su inacción. Para entonces, el aficionado ya tenía claro que la Itzulia de 2022 había sido un carrerón, fuera cual fuera el desenlace.

Y, por si faltaba algún ingrediente, un incidente iba a elevar aún más la temperatura. Tras dos ataques, Ion Izagirre se tocó con la rueda trasera de Vingegaard, hizo el afilador y se fue al suelo a cinco kilómetros de meta, a dos y medio de la cima de Usartza. Vlasov no perdonó y tiró con todo a por el segundo puesto del podio. Pero el movimiento del ruso provocó una reacción de ruido y furia. Furia del ormaiztegiarra, que se levantó y emprendió una persecución frenética; ruido porque la multitud que se agolpaba en las cunetas del puerto llevó en volandas a su corredor, que conectó con los de cabeza y, aún encedido, incandescente, sometió a todos en el tramo de bajada y en la última curva para lograr una victoria de prestigio en la cima sagrada del ciclismo vasco.

Pocos minutos más tarde, apareció en la meta Enric Mas, con la cara ensangrentada. El mallorquín honró a la carrera y a la cumbre donde firmó su primera victoria como profesional, en 2018. Al no abandonar, confirmó que no solo corre en bici, es ciclista. Una de las leyes más viejas del ciclismo es esa, no se abandona salvo que no se pueda continuar. El mallorquín llegó a más de tres minutos, hecho un desastre de heridas y barro. Contra la tendencia a abandonar que se aprecia en los últimos tiempos, llegó. No podía ser menos en la Itzulia de los valientes, de Martínez, de Izagirre y de Evenepoel, una gran carrera.