La 'Petite Départ', primera parte

EFE

Itzulia La 'Petite Départ', primera parte

Daniel Felipe Martínez bate a Alaphilippe en Zamudio, en una etapa que tuvo aroma a ensayo general de la salida del Tour del año que viene

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO Zamudio

Euskadi organizará la 'Grand Départ' del Tour del año que viene. La carrera más grande del mundo regresará 31 años después de la apoteosis de Donostia en 1992 y el acontecimiento sobrevuela el ciclismo vasco. La etapa de este jueves ha tenido aroma a ensayo general, por varios detalles. Dos, los más evidentes: la presencia en carrera del director general de la carrera francesa, Christian Prudhomme, y el recorrido. La etapa calcó uno de los tramos de costa que recorrerá la jornada inicial de la ronda gala, concretamente los 30 kilómetros que separan Sopela de Bakio. Fue la tercera etapa de la Itzulia y también la 'Petite Départ' del Tour 2023.

Ganó al sprint Daniel Felipe Martínez (Ineos), que aguó la fiesta a Julian Alaphilippe (Quick-Step), segundo igual que la víspera. Esta vez, no ganó por el motivo contrario al que perdió en Amurrio con Pello Bilbao (Bahrain). Si en la meta alavesa arrancó un poco pronto, este jueves lo hizo un poco tarde. Quizá escamado por lo sucedido veinticuatro horas antes, el campeón del mundo esperó y luego le faltó recta. No pudo con el arreón del colombiano, un ciclista a la tremenda. Su palmarés es de lujo -una Dauphiné, etapa del Tour, etapa de París-Niza...-, pero si por algo se conoce al ciclista bogotano de 25 años es por la bronca terrorífica que echó en el último Giro de Italia a su jefe, Egan Bernal, cuando estaba a un paso de claudicar y entregar la maglia rosa a Simon Yates (BikeExchange) en Sega di Ala. Allá arriba, en los confines de la divisoria entre el Trentino -la tierra de Moser-y el Véneto -la de Argentin-, el genio de Zipaquirá cruzó el límite del sufrimiento y, al ver que abdicaba, Martínez se dio la vuelta, miró a su líder y le gritó blandiendo un puño al aire, sin dejarle más opción que bajar los ojos, apretar los dientes, morirse hasta la meta y ganar el Giro.

Martínez fue el más habilidoso en la meta, con una victoria de alguien acostumbrado a sacarse las castañas del fuego por sí mismo. El de Bogotá, crecido en las conflictivas calles de Soacha, no ha llegado hasta el Ineos pidiendo permiso. Más bien a base de fuerza y de una ferocidad medida en mil y una refriegas. Remontó por fuera, contra el viento, solo, y entró mejor colocado que nadie en la corta recta final de Zamudio. Ahí se dio cuenta Alaphilippe de que se le había escapado su segunda victoria en dos días. Los 150 metros hasta la pancarta no daban margen para remontar. El arcoíris acabó más rápido y lanzó un golpe de riñón felino, pero no le bastó. No está al cien por cien el mosquetero. Y más vale, porque de tres etapas en línea ha ganado una y en dos ha sido segundo por la mínima. Si está un poco mejor deja la Itzulia como un solar.

No hubo triunfo francés para redondear la Petite Départ. A punto estuvo Alaphilippe y a punto estuvo Victor Lafay (Cofidis), último superviviente de la fuga del día. Ganador de una etapa del Giro del año pasado, el de Lyon, de 26 años, fue atrapado bajo la pancarta del último kilómetro. Como a Ibon Ruiz en Viana, le pasó por encima la locomotora guiada por Remco Evenepoel (Quick-Step). Parte de la culpa de que no llegara fue de otro francés, todo quedó en casa. Bruno Armirail (Groupama) no tuvo mejor ocurrencia que meterse en la escapada estando 19º en la general, a 2:45 de Primoz Roglic, lo que obligó al Jumbo a no dejar suelta la carrera. El de Bagnères-de-Bigorre hizo unos cuantos 'amigos' por meterse ahí y hacer imposible que la fuga cogiera una renta suficiente.

Todo este ciclismo del bueno lo iba saboreando Prudhomme en el coche. Muchas veces ha reconocido ser un enamorado de Euskadi y sus visitas a Iparralde son constantes. Llevó el Tour a Senpere y Ezpeleta y ya está disfrutando del éxito de la Grand Départ del año que viene. El ciclismo es una apuesta segura en este país. La televisión tampoco dejó pasar la oportunidad de ofrecer panorámicas de la preciosa costa vizcaína, San Juan de Gaztelugatxe incluido.

Este viernes, segunda parte

Y lo de este jueves solo fue la primera parte. Este viernes, la etapa recorrerá 25 kilómetros de la segunda jornada del Tour 2023. Desde Altamira, bordeando Urdaibai y pasando junto a Gernika, a Ibarrangelu. En el Tour, desde allí la carrera volverá a Bilbao. Continuará por la costa hasta Lekeitio, para buscar el tramo decisivo en el entorno de Eibar, con otra meta de clásica en Mallabia, ideal para Alaphilippe, lo que, visto lo visto, tampoco garantiza nada.

La Itzulia tiene aroma de Tour y no solo por lo que se ve. La presencia en carrera de personal de la prueba francesa es notable y ha incorporado un patrocinador muy importante como Direct Energies, cuyo equipo corre como invitado y está muy implicado en la competición. La presencia de ASO -empresa organizadora del Tour- es cada vez más internacional y su expansión es evidente. Es propietaria de la Vuelta a España y mantiene una asociación con la Volta a Cataluña, las dos únicas pruebas no vascas del World Tour al sur de los Pirineos. Las otras dos son la Itzulia y la Clásica de San Sebastián.

Prudhomme aprovechó para saludar a Roglic. 'Siempre de amarillo', bromeó con el esloveno. Se nota que el Tour está en casa.