Itzulia «Sálvese quien pueda en la sexta etapa de la Itzulia»

Gaizka Lasa, periodista de El Diario Vasco, analiza el recorrido de la sexta y última etapa de la Vuelta al País Vasco

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA San Sebastián

¡Sálvese quien pueda! Es difícil diseñar una etapa más corta y explosiva. La traca final de la Itzulia. No hace falta guardar más. Hora de dar el todo por el todo. Y si alguno quiere, todo desde salida. Desde el segundo kilómetro y medio, mejor dicho. Allí arrancará, al paso por Mutriku, el primer puerto de la jornada. Arribinieta tiene porcentajes duros, lo mismo que Elkorrieta, con el que se encadena. Y seguido llega también el tercero del día, el más duro de todos: Azurki, con un par de kilómetros de porcentajes entre el 14 y el 19% y unas revueltas ideales para atacar y desaparecer. Allí explosionó la Itzulia hace dos temporadas y allí puede saltar también por los aires hoy si alguno de los hombres implicados en la clasificación general decide lanzar su ataque de lejos.

Esa será la clave de la jornada: cuándo se enciende la mecha. Cuanto más se acerque la carrera a la ascensión defintiva a Arrate, más tranquilo podrá estar el líder McNulty. Tras Azurki se subirá Gorla -por el lado contrario al que lo suelen hacer los aficionados en la conocida prueba del calendario amateur- y los kilómetros entre Bergara y Eibar serán los únicos de llano. Si para entonces no se ha desatado la batalla, el puerto de Krabelin -hasta Arrate por una pista empinada- será la penúltima oportunidad para los aventureros. A partir de ahí, el circuito por Markina, Trabakua y Ermua preparará el terreno a la subida final al santuario de Arrate, la puntilla de la jornada. La fatiga acumulada influirá más allí que las rampas, aún siendo estas exigentes.

Si caen cuatro gotas, las bajadas podrán resultar tan decisivas como las subidas. Un día para desmelenarse. Para echar el resto. Para ganar la Itzulia.