Itzulia

Contador: «Se debe poner un plato grande de 58 para la primera parte de la crono de la Vuelta al País Vasco»

Alberto Contador, antes de tomar la salida en una contrarreloj. /AFP PHOTO / LIONEL BONAVENTURE
Alberto Contador, antes de tomar la salida en una contrarreloj. / AFP PHOTO / LIONEL BONAVENTURE

Califica la crono de la Vuelta al País Vasco de «explosiva», apta para gente con buen cambio de ritmo | El cuatro veces ganador de la Itzulia sabe que «las diferencias se harán en la subida» pero advierte de que «no debe faltar desarrollo» al bajar Eizaga

Gaizka Lasa
GAIZKA LASAZUMARRAGA.

A su explosividad y competitividad sumaba el conocimiento de la disciplina, cultivada desde joven, y la hiper motivación de correr en Euskadi, tierra donde creció como ciclista. Alberto Contador fue un especialista en pruebas contrarreloj, mejor cuanto más cortas y duras fuesen. Como la de hoy. Conoce bien los 11,20 kilómetros del recorrido. Ayer se cumplieron once años de aquella exhibición un lunes como hoy en el que soltó de rueda a Ezequiel Mosquera entre Zumarraga y Legazpi para ganar la etapa y poner los cimientos de la primera de las cuatro Itzulias que suma en el palmarés.

No evita una mueca pícara al considerar que «es una contrarreloj típica de la Vuelta al País Vasco, con algún puerto y de porcentajes importantes. Ideal para gente con cambio de ritmo y no tan buena para esos especialistas en desarrollar mucha potencia con buena aerodinámica». Se le aprecia la nostalgia por aquellos maravillosos años. Si hoy estuviera entre los participantes, sería uno de los favoritos. Desde que el Iberdrola guipuzcoano le llevaba a la Vuelta a Málaga de aficionados, siempre ha sido un buen especialista en prólogos.

Admite que no hay grandes secretos en el ir y volver hasta Ezkio por Eizaga. «Tienes que ir prácticamente a tope. No a tope, porque tienes esa subida a La Antigua que te va a permitir darlo todo para subir más rápido que el resto. Si te pasas en el esfuerzo en el llano, ya no tienes nada que hacer cuando las duras rampas te exigen más. Te quedas sin margen y eso lo puedes acabar pagando caro».

«No puedes relajarte en la parte inicial pero tampoco darlo todo y quedarte sin margen»

«Hay que ir al 95% de tu máximo hasta el puerto y subirlo a morir como si terminara arriba»

No le cuesta hacer el ejercicio mental de ponerse en posición de uno de los ciclistas que hoy serán de la partida en Zumarraga. Lo tiene todo cercano. «Yo en una contrarreloj de ese estilo me planteaba salir al 95% y ya en la subida a La Antigua ir a morir, como si terminara arriba. Ya hay tiempo para coger aire en la bajada». ¿Cómo calcular ese 95%? Tampoco hay secretos. «Por sensaciones», responde. «Tienes que sentir que tienes medio punto más, pero lo guardas para ese repecho final, que es donde más diferencias puedes hacer». Hay mucha tecnología al servicio del profesional, pero ciertas cosas siguen siendo como siempre, sostiene el madrileño.

Al visualizar la crono, reconoce que «se te presenta un poco el dilema de si hacerla toda con la bicicleta de contrarreloj o hacer un cambio a la convencional para subir el puerto y para la bajada. Ahí está la apuesta de cada uno de cómo se siente de cómodo».

Respetando todas las opciones, descubre sus preferencias. «Puede ser arriesgado afrontar esas rampas tan duras con algunas cabras, que son realmente pesadas. Incluso algunas van con disco, y pesan más aún. Además, la bici de carretera es mucho más hábil en la bajada. Pero lo que es seguro es que en la primera parte hay zonas donde rodar muy rápido así que hay que salir con cabra sí o sí. Si haces un buen cambio, en un sitio en el que no vas a mucha velocidad, no pierdes prácticamente tiempo. El beneficio en la subida y la bajada es mayor». Ahora bien, reconoce que con cierto material tampoco es descabellado completar la crono con la bici de contrarreloj.

«Algunas cabras son bastante pesadas y en esos casos conviene hacer cambio de bici»

«Con lluvia, el descenso puede ser peligroso y no parece el día ideal para arriesgar mucho»

Si un cambio de bicicleta a pie de la subida a La Antigua se presta al debate, no hay controversia en cuanto al desarrollo a utilizar en la primera parte del recorrido. «Se debe poner un plato grande de 58 dientes, que es súper habitual. ¿Por qué tanto desarrollo? No puedes quedarte sin desarrollo en ningún momento, y la bajada a Eizaga permite ir a mucha velocidad. Hoy en día en muchas carreras van con platos de 54 o 55 por eso mismo, por si hay momentos en los que se necesitan para ir más rápido. Luego ya puedes poner el plato pequeño que quieras y un piñón de 28 o 30 dientes atrás». En el salto de la cadena entre el plato grande y el pequeño al inicio del puerto reside, precisamente, una de las cuestiones mecánicas claves que solventar en el día de hoy.

«No valen las referencias»

Otra cuestión que no admite dudas es el referente a las referencias del pinganillo. «¡No valen para nada!», Contador dixit. «En una crono como la de hoy no tienes un terreno largo para poder regular bien, y para cuando te dan una referencia estás a pie de puerto. No puedes pecar de ir tranquilo. Además, al ser la primera etapa, las referencias no son con otros corredores que se está jugando la Vuelta. Son fictícias. Puedes compararte con algún compañero o con el que lleva el mejor tiempo en ese momento. Pero no vale de nada».

El de Pinto añade otro elemento, externo al ámbito de competencias de un ciclista y su entorno, pero clave. «Si la carretera está mojada, la dificultad crece, y no solo en la bajada. En la pista que sube a La Antigua, las ruedas pueden patinar. Luego, ya en el descenso, todo depende del riesgo que quieras asumir. Siendo el primer día de la Itzulia, quizás no sea lo más conveniente arriesgar. Para lo único que puede venir bien la lluvia es para los alérgicos, que en estas épocas lo pasan mal con tiempo seco y su rendimiento se resiente».

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