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«Se me resistía, pero estoy en racha y he podido ganar aquí»

El rostro de Alejandro Valverde refleja su satisfacción al conquistar una Vuelta al País Vasco que faltaba en su extenso palmarés.
El rostro de Alejandro Valverde refleja su satisfacción al conquistar una Vuelta al País Vasco que faltaba en su extenso palmarés. / MORQUECHO
  • Alejandro Valverde se va de Eibar con un triunfo «especial» que le exigió «mucho esfuerzo y estuvo reñido hasta el final»

Comentando la jugada con el entusiasmo de los niños al regreso del recreo, Alejandro Valverde apareció feliz pocos minutos después de ganar la Vuelta. Esa ilusión tremenda por el ciclismo, que mantiene intacta, es una de las claves de su éxito. «Ha sido una Vuelta fenomenal, muy bonita, con muchos aficionados. He conseguido añadir la Vuelta al País Vasco a mi palmarés y me hace mucha ilusión porque es una carrera muy bonita. Siempre había estado cerca, había ganado etapas, pero se me resistía, pero este año estoy en racha y he podido conseguirla».

Aseguró que el triunfo tiene una connotación «especial y me dice mucho a mí, por todo. Porque no la había conseguido nunca y porque todo ha salido fenomenal, lo que nos permite a todos seguir motivados».

El líder del Movistar explicó que la clave fueron «los últimos siete kilómetros de la contrarreloj. Sabía que era muy dura, tal como me habían avisado mis compañeros que salieron por delante. Dentro de lo que se puede guardar en una crono, he reservado algo para darlo todo al final».

Valverde agradeció el trabajo del equipo. «Cuando están en el Movistar sabes que vas a estar bien respaldado cuando sales de líder en una carrera. Eso se nota mucho y te da mucha confianza, como ha sucedido aquí».

Explicó que «el recorrido de este año ha sido un poco diferente pero no tanto. En el País Vasco siempre hay dureza y se acaba decidiendo en la crono final, como esta vez. Quizá las dos primeras etapas fueron más suaves, pero la resolución ha llegado en el último día».

Valverde aseguró que parte de la explicación de su buena contrarreloj es que ya corre «sin presión. He ganado mucho esta temporada y me lo tomo todo con más tranquilidad. Eso, unido a que estoy muy bien de forma, me permite ganar tanto. Se juntan las dos cosas y están saliendo unos resultados buenísimos. Si quisiera podría dejar de correr ya esta temporada», bromeó.

Ahora afrontará las clásicas belgas antes de descansar para preparar el Tour. «No es que no quiera ganarlas, porque allá donde corro quiero ganar, pero voy sin ninguna presión. Si cae una, mejor, pero ya no me obsesiono, voy con tranquilidad. Como llego bien, lo intentaré».

Preguntado por cuáles son las causas de haber conseguido quitarse de encima la presión, dudó a la hora de conceder que fuera el podio del Tour lo que le trajo la paz. «No lo sé, yo creo que es un poco todo. Principalmente, que ya lo he hecho casi todo y no tengo la presión que tenía antes por conquistar cosas que me faltaban. Antes sí la sentía. Si a eso le añades que físicamente me encuentro igual o mejor que antes, es lo que explica las victorias de esta temporada, a punto de cumplir los 37 años».

«El Mundial no me obsesiona»

En su palmarés solo parece faltar un Mundial. «Sabía que llegaría esa pregunta. Es lo que menos me obsesiona ahora mismo. Si lo gano sería la leche, pero si soy sincero, ahora mismo me da igual. Sería la repera ser campeón del mundo, pero me da igual».

Una de las claves de su longevidad, explicó, es su «grupeta de Murcia», con la que sale a entrenar cuando está en casa. «No he cambiado nada mi preparación respecto a años anteriores. Después de terminar la temporada descanso veinte o veinticinco días sin hacer nada. Luego hago gimnasio, carrera a pie, andar por el monte, mountain bike... Para desconectar y no hacer solo bici de carretera».

Y luego, a rodar con la grupeta, donde «hay de todo pero salgo con algunos viejos de mi edad, máster 40 y así. Casi siempre me entreno acompañado y pienso que el ciclismo no es solo A, B y C. También hay D. Si un día tienes marcadas cinco horas pero el cuerpo te dice que dos, haces dos. Eso hace que psicológicamente esté intacto, porque disfruto entrenando».

Abundó en la explicación. «Otros se machacan con concentraciones con el equipo, estancias en altura, tiradas de siete horas... Yo nunca he hecho un entrenamiento de siete horas. Me es más eficaz escuchar al cuerpo. Voy, compito cuatro días y ya estoy en forma. No digo que no entrene, no es así. Me entreno como los demás, pero a mí no me cuesta trabajo. Es una de las ventajas que tengo».

Compite contra jóvenes a los que casi dobla en edad, con alguno de los cuales también comparte equipo. «No me dicen nada, están acostumbrados a verme así. Lo único que les digo yo a ellos es que sigan trabajando, que cuando yo tenía 22 años estaba peor que ahora a los 36».

Alejandro Valverde volvió a felicitarse por el triunfo en la Itzulia, «que me ha exigido mucho esfuerzo y se ha solventado en una crono muy reñida en la que salir el último con referencias ha sido clave. El apoyo del equipo, como siempre, ha sido importante. Tanto para mí como para Quintana, estos compañeros son una garantía».

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