Diario Vasco

Vuelta al país vasco

La Vuelta al País Vasco en Gipuzkoa: «Somos aficionados de verdad»

El alto de Mendizorrotz, justo antes de llegar a Igeldo, fue uno de los puntos donde más gente se reunió ayer para asistir en directo a la etapa de la Itzulia.
El alto de Mendizorrotz, justo antes de llegar a Igeldo, fue uno de los puntos donde más gente se reunió ayer para asistir en directo a la etapa de la Itzulia. / UNANUE
  • Cientos de seguidores se volcaron con el paso de los ciclistas de la Vuelta al País Vasco por el Alto de Mendizorrotz y el Boulevard

Eran las 16.00, faltaba cerca de una hora para la llegada de los ciclistas al Alto de Mendizorrotz, punto en el que se rompió la etapa -tras Orio y antes de llegar a Igeldo- y parecía que no serían muchos los aficionados que se acercarían hasta allí. Ese era el sentir general de los grupos de seguidores que ya estaban allí; algunos incluso con el bocata y las botellas de sidra.

Había niebla y apenas se veían las montañas cercanas, pero a pesar de ese cielo que amenazaba lluvia, se fue acercando el momento y los aficionados no dejaron de llegar. Apurando, pero hicieron acto de presencia finalmente. No era el tour, no, pero... las carreteras se llenaron, sobre todo justo antes de la curva más pronunciada del último puerto de la tercera etapa de esta Itzulia, donde las pintadas en el asfalto tenían un destinatario: Haimar Zubeldia. «Aupa Haimar, ataka», se leía.

Se trataba de la primera etapa de esta edición con llegada en Gipuzkoa, la primera desde 1975 que acababa en Donostia, en el Boulevard donostiarra, concretamente, donde ayer también se reunieron cientos de seguidores.

«Nosotros somos aficionados de los de verdad. Hemos subido en bici, como no podía ser de otra manera, y aquí estamos, esperando a que lleguen jugando a cartas y comiéndonos unos bocatas», explicaba uno de los aficionados que se acercó hasta el Alto de Mendizorrotz. Él, de Getaria, estaba acompañado por otros tres jóvenes de Orio y de su localidad. «Hemos venido con la ikurrina y todos los años nos gusta subir a al menos un puerto de la Itzulia. Hace dos años, por ejemplo, vimos cinco de las etapas: la de Bilbao, la de Zumarraga, las de Aia...», continuaba el joven.

«Nos hemos escapado»

«Nos hemos escapado», decía un grupo de estudiantes, medio en broma medio en serio. No se habían escapado del pelotón, no. Se habían marchado 'unos minutos antes' de la univesidad. «Ya que pasaba tan cerca, no podíamos dejar la oportunidad de venir», seguían. Eran de Irun y de Andoain y llegaron hasta el alto en coche.

«Somos del equipo de ciclismo Fanegas, de Zarautz. No somos como los ciclistas que participan en la I-tzulia, pero sí que salimos prácticamento todos los días con la bici. Nos encanta. Por cierto, nos podéis seguir en Instagram», decían riendo mientras entregaban pegatinas de su club y mostraban sus maillots. Disfrutaron de la etapa como auténticos enanos. A fin de cuentas, ese es su mundillo.

Hasta allí también se acercó Eneko Agirrezabal, vigente campeón de Gipuzkoa de Cross y gran aficionado al ciclismo. «He salido de trabajar y me he venido andando», contaba. Siguió la carrera por la radio y se puso a animar al paso de los ciclistas.

En plena curva se situaba la furgoneta con refrescos y alimentos varios para reponer fuerzas. Muchos aprovecharon la espera para reponer fuerzas. Aunque los ciclistas parece que lo hacen fácil -aunque ya llegó alguno bien 'ahogado'-, para los aficionados no es sencillo subir hasta arriba. Algunos lo hacían a ritmos altísimos; otros, en cambio, tenían que recurrir a poner el pie sobre el asfalto y llevar la bici en las manos.

Por supuesto, como buen calentamiento previo a que aparecieran David de la Cruz y compañía, todos los que subían en bici eran animados por los grupos de amigos y seguidores que se congregaban en el Alto de Mendizorrotz para animar al paso del pelotón.

Uno de los momentos curiosos en ese punto llegó cuando una pareja que bajaba -estaban haciendo el Camino de Santiago, tal y como demostraba la concha que llevaban- se confundió de recorrido. Faltaban pocos minutos para la llegada del pelotón. «¡Por ahí! ¡Por ahí!», empezó a gritarle un aficionado. Cambiaron el rumbo y dieron las gracias, haciendo visible que no sabían castellano, a todos los ahí presentes, que se reían con los gritos que este seguidor les lanzó para que fueran por el camino adecuado.

La meta, repleta

Los ciclistas bajaron por Igeldo, donde también había algún que otro espectador siguiendo la carrera en directo, y poco a poco se fueron acercando hasta el Boulevard donostiarra.

Allí, como ocurre cada año con la Clásica, los aficionados esperaban con ganas para ver en primera persona el desenlace de la carrera; en el caso de ayer, el final de la tercera etapa, la primera con final en territorio guipuzcoano. Disfrutaron los seguidores con el triunfo de David de la Cruz y pudieron ver de cerca a varios de los mejores ciclistas del mundo. El público guipuzcoano no defrauda. Ayer se volvió a demostrar. El día no era el mejor; entre semana, tras una mañana lluviosa... pero sin fallar para seguir haciendo grande esta vuelta ciclista al País Vasco.

Hoy, aunque no sea con llegada sino con salida, los donostiarras volverán a disfrutar.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate