Diario Vasco

VUELTA AL PAÍS VASCO

Europeo de 29 años y 1,79 de estatura

Europeo de 29 años y 1,79 de estatura
  • Así es el ciclista tipo de la presente Vuelta al País Vasco, que tiene en Plaza y Armée a los dos más altos con su 1,91

Veinticuatro centímetros separan el 1,91 de Rubén Plaza y de Sander Armée, la estatura de los dos corredores más altos del pelotón de la Vuelta al País Vasco, del 1,67 del colombiano Darwin Atapuma, el más pequeño de los 167 participantes que tomaron la salida ayer en Pamplona. Los parámetros del ciclista tipo de esta carrera apenas varían respecto a hace un año. Mide 1,79, pesa algo menos de 65 kilos y el promedio de edad se sitúa en los 29 años. La mayoría acumulan, por tanto, buenas dosis de experiencia.

En cuanto a los países representados, el número crece de los 30 de 2016 a los 36 de 2017. La internacionalización del ciclismo no para de crecer. Los europeos siguen siendo mayoría, con 130 ciclistas del total de 160. De todas maneras, la procedencia es variada: diez de Oceanía, siete sudamericanos, cinco norteamericanos, cuatro asiáticos y cuatro africanos. Hay corredores de todos los continentes. La presencia del exterior de Europa aumenta del 12% de hace doce meses al 18% actual. Seis puntos.

El número de franceses crece de 23 a 25 y se sitúa únicamente por debajo de los corredores españoles, 34 en total, nueve más que en 2016. La presencia de mayoría local en conjuntos galos como Française des Jeux, Ag2r y Cofidis se deja notar. El ciclismo francés posee una estructura sólida. Lejos quedan los belgas con 13 y los italianos con 11. De hecho, el país transalpino no posee en estos momentos ninguna escuadra en el World Tour, lo que mengua su presencia.

El flamenco Sander Armée y el murciano Rubén Plaza comparten la condición de techo de la carrera con su 1,91. Ciclistas experimentados, conocen el oficio como pocos y estarán al servicio de sus líderes: Tim Wellens en las filas del Lotto Soudal y Simon Yates en el seno del Orica, respectivamente.

También alcanzan el 1,90, altura importante para un ciclista, Stephen Cummings (Dimension Data), vencedor de etapa el año pasado en Lesaka, Jack Haig (Orica) y Anthony Pérez (Cofidis). Si en una época sobresalían quienes superaban el 1,80, hoy en día ni siquiera llaman la atención entre tanta torre.

El 1,81 de Orica

El 1,81 de promedio del Orica es fruto de esas dos unidades de 1,90, Plaza y Haig, acompañados de tres de más de 1,80: Verona, Power y Kreuziger. Su labor consistirá en arropar a Simon Yates, reciente ganador en Estella y aspirante a dejarse ver en los momentos importantes de la carrera.

También el Lotto Soudal, el conjunto de Armée, está en 1,81. Los belgas siempre disponen de rodadores de planta imponente que en el recorrido de la presente edición pueden encontrar terreno más abonado a sus condiciones.

Al otro lado de la balanza hay que situar al colombiano Darwin Atapuma con su 1,67. El corredor del UAE Emirates posee experiencia en la Vuelta al País Vasco. En 2016 fue el más pequeño del grupo junto a su compatriota Nairo Quintana, que mide lo mismo. La ausencia en esta ocasión del gran escalador colombiano del Movistar deja en solitario a Atapuma dentro de esta clasificación.

Solo hay otros dos ciclistas que no alcanzan el 1,70: el portugués André Cardoso (Trek) con su 1,68 y el holandés Tom-Jelte Slagter (Cannondale) con 1,69. Significa que los equipos World Tour disponen de gente cada vez más alta y de una complexión atlética superior a la de hace décadas.

El croata Kristijan Durasek (UAE Emirates), el luso André Cardoso (Trek) y el francés Clement Chevrier (Ag2r) son los tres hombres más ligeros de la Itzulia con 56 kilos por barba. Precisamente uno de sus equipos, el UAE Emirates, aparece como el de menos peso de los veinte que compiten con una media de 62,1, cien gramos menos de los 62,2 del Ag2r de Chevrier.

La escuadra heredera del antiguo Lampre presenta a dos corredores de menos de 60 kilos: el citado Durasek (56) y Louis Mentjes (59). Otros cuatro están justo al otro lado de la barrera: Atapuma (60), Conti (60), Ulissi (61) y Mori (62). No es precisamente un ocho de rodadores.

Française des Jeux, con peso

La Française des Jeux destaca por un ocho pesado en comparación con el resto: 67,0 kilos de promedio, doscientos gramos por encima del BMC. Los franceses, dirigidos por Veikkanen, cuentan con cuatro percherones de 70 kilos o más.

La ligereza de Durasek, Cardoso y Chevrier contrasta con los 77 kilos de Rubén Plaza, producto de sus 1,91 de estatura. Le siguen a dos con 75 Cummings y Sutherland. Tampoco anda lejos un Markel Irizar por encima de los 70 según los datos de su equipo, Trek-Segafredo.

Crece ligeramente la media de edad respecto a 2016, de 28 a 29. Los equipos, sobre todo aquellos con aspiraciones serias en la clasificación general, optan por gente experimentada y curtida para rodear a los jefes de fila. Basta con mirar los conjuntos que figuran al frente de la clasificación de edad por escuadras. El Trek de Contador tiene un promedio de 32 años, seguido del Movistar de Valverde y el BMC de Samuel Sánchez con 30. Detrás, con 29, el Sky de Henao y Kwiatkowski, el Bahrein de Jon Izagirre y el Katusha de Spilak.

La apuesta de Caja Rural-RGA por la juventud queda reflejada en su media de 25 años. Solo tiene por debajo al Bora, presente en la línea de salida sin ningún componente que rebase los 30. Benedetti es el mayor con 29.

Eugenio Goikoetxea dirige en el Caja Rural navarro al benjamín de la prueba, el leaburuarra Jon Irisarri, nacido el 9 de noviembre de 1995, tres días después del francés Léo Vincent (Française des Jeux). Hay seis corredores nacidos en 1995 en la lista de inscritos de la Euskal Herriko Itzulia. Junto a los dos citados aparecen el ezkiotarra Alex Aranburu (19 de septiembre), el holandés Sam Oomen (15 de agosto) y los australianos Christopher Hamilton (18 de mayo) y Rob Power (11 de mayo).

Para Sam Oomen es su segunda participación en esta carrera ya que el año pasado terminó en el puesto 36º. No estuvo mal para tratarse de un debutante de 20 años. También se clasificó 33º en la Clásica de San Sebastián.

Ninguno de estos seis jóvenes había nacido cuando Haimar Zubeldia logró la primera de sus dos victorias absolutas en la Vuelta a Gipuzkoa junior. El usurbildarra debutó como profesional en 1998 y continúa al pie del cañón a sus 40 años, cumplidos el pasado sábado. Es el mayor de todos los participantes, seguido de Ángel Vicioso, con 39. Cumplirá 40 el lunes de la semana próxima.

Toda una carrera separa a ambos de esos seis delfines. Zubeldia cumple su vigésima campaña en la máxima categoría, a la que llegó de la mano de Euskaltel-Euskadi. No le anda a la zaga de experiencia el aragonés, que se estrenó con Kelme en 1999 y ha pasado por la disciplina de numerosos conjuntos: Once, Liberty Seguros, Astana-Würth, Relax, LA-MSS, Andalucia-Cajasur, Androni Giocattoli y ahora Katusha.

Contrasta la edad de Haimar Zubeldia, 40 años, con los 21 de Irisarri y Aranburu, savia nueva guipuzcoana. Están llamados a recoger el testigo de sus predecesores.

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