Diario Vasco

«Siempre he estado ahí, pero...»

Alejandro Valverde saluda a Miguel Indurain, ayer en Estella.
Alejandro Valverde saluda a Miguel Indurain, ayer en Estella. / EFE
  • Tras su exhibición en la Volta, el líder del Movistar quiere brillar en la Vuelta al País Vasco, que se le resiste desde hace años

  • Alejandro Valverde llega a la salida de Pamplona como uno de los grandes favoritos

Si se pregunta a cualquier aficionado por Alejandro Valverde y la Vuelta al País Vasco, la respuesta será el relato de una fructífera relación, llena de victorias y momentos brillantes. Si se revisan los datos se comprueba que el líder del Movistar lleva once temporadas sin ganar ni subir al podio en la Itzulia.

Por eso, el corredor murciano está impaciente por que comience la carrera. Con el aval de sus 104 victorias y el recital diario que ofreció en la Volta a Catalunya, Valverde buscará a partir de mañana en Pamplona un protagonismo que se le niega desde 2006, cuando ganó su última etapa y pisó el podio final por única vez en su carrera (fue segundo tras Gómez Marchante).

Asegura que «es una vuelta muy bonita, que me encanta y que significa mucho para mí. Siempre he estado ahí para ganarla: segundo, tercero, he ganado etapas... pero la general se me ha resistido de momento. Este año llego con mucha ilusión, muy motivado y en muy buena forma. La afronto con las mayores garantías para optar al triunfo». Ayer pasó de puntillas por el Gran Premio Miguel Indurain, en Estella, pero a partir de mañana empieza otra historia.

«Una vuelta tipo clásica»

Valverde regresa a la Vuelta al País Vasco después de dos años de ausencia y tiene ganas de empezar a rodar. «La afición es espectacular, la gente anima a todos los corredores por igual. Es una vuelta muy tipo clásica. No son puertos largos de muchos kilómetros pero son cortos y duros. Todas las subidas están llenas de público y eso la hace diferente por los ánimos de los aficionados. Los recorridos son bonitos, la gente acompaña y si el tiempo también nos respeta va a ser una carrera preciosa».

El líder del Movistar lidera el ranking de triunfos en 2017 a nivel mundial, con siete (etapa y general en Andalucía; Vuelta a Murcia; tres etapas y general en Catalunya), y afronta su octava participación en la Vuelta al País Vasco. En la edición de 2010 fueron anulados su segundo puesto final y su triunfo en dos etapas.

Relación especial

La relación con Euskadi es muy especial para Valverde, que lleva corriendo en carreteras vascas desde los inicios de su carrera. Ganó en cadetes, en juveniles, en aficionados... y su estreno profesional llegó en la Vuelta al País Vasco. Fue en la edición de 2003: «Lo recuerdo como un día muy bonito. Era mi segundo año de profesional y fue una llegada a Vitoria. Estaban dos compañeros del equipo Gerolsteiner -Rebellin y Wegmann- luchando por ver quién ganaba y llegué yo por detrás y les superé por media rueda».

El corredor murciano reconoce que «no solo fue la primera victoria en la Vuelta al País Vasco, sino sobre todo mi primer triunfo como profesional. Por eso también esta carrera siempre será especial para mí. Después he conseguido varias etapas y he estado varias veces cerca de ganarla. 2006 fue el año en el creo que más cerca estuve de llevarme la general. Se decidió en la crono, estuvo muy ajustado y al final Marchante nos ganó a Colom y a mí por solo siete segundos. Siempre he estado ahí, pero es que País Vasco es una carrera muy dura, siempre con una gran participación y es muy difícil».

En esta edición sale a por todas: «Busco la victoria, está claro. Es una carrera buena para mí y tal y como llego, si no hay ningún problema, tengo que optar al triunfo final. Pero somos muchos los que queremos lo mismo y será muy complicado. Mi idea es intentar salir a ganar y que luego la carretera ponga a cada uno en su sitio. Pero sí que quiero hacer una Vuelta al País Vasco bonita».

A la hora de mencionar a sus posibles rivales, antes de correr ayer en Estella Valverde ya había afinado la puntería: «Yates está bien, conoce muy bien la zona y le gusta también este tipo de recorrido. A Jon Izagirre le conozco bien, todos sabemos cómo anda y además está en su tierra. Samuel Sánchez está en casa también, Sergio Henao viene de ganar París-Niza, Bardet, Kwiatkowski...».

Y el murciano reserva un espacio particular para Contador, otro ciclista con estrecha relación con Euskadi: «Está, sobre todo, Alberto. Sabemos que ya ha ganado aquí varias veces, creo que es incluso el que más ha ganado entre los que estamos en activo. Por eso será difícil ganarles. A ellos y a otros que seguro se suman a la pelea por la carrera. Nosotros vamos a intentarlo y lo que es seguro es que vamos a dar espectáculo».

Desde aquellos triunfos como cadete en Zegama o en el Trofeo Zumy de Donostia en juveniles, pasando por el Mundial de la capital guipuzcoana de 1997 a sus victorias en etapas de la Vuelta al Bidasoa hasta hoy la relación de Valverde con las carreteras vascas es la historia de una vida casi al completo. A los 36 años -cumple 37 a final de mes- es un ciclista incombustible y con un genio competitivo singular. Vuelva a ese podio que le espera desde 2006 o no, sin duda es uno de las grandes atractivos de la Itzulia.

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