Vuelta País Vasco: El material de hoy permite cambios como los de Contador o Nairo

Ion Izagirre, en las rampas de La Antigua. /O.O.G.
Ion Izagirre, en las rampas de La Antigua. / O.O.G.

Contrarrelojes como la de este lunes en la Vuelta al País Vasco necesitan de una preparación especial para ciclistas y bicis

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

La temporada ciclista no depara muchas situaciones en las que los corredores cambien de montura en una contrarreloj, pero en la Vuelta al País Vasco ha habido varios casos últimamente. Tampoco muchos.

En 2016, Nairo Quintana cambió y puso en aprietos el triunfo de Alberto Contador, el mejor en la subida a Ixua. Un año después, el pinteño y George Bennett -candidato al top 10 en esta edición- emplearon una bicicleta convencional en Karabieta, para coger después la cabra. Alejandro Valverde retuvo el liderato.

«En mis diez años como director, solo lo he vivido una vez, con Tom Danielson en Aia», recuerda Bingen Fernández. Davide Bramatti, con otra dilatada trayectoria en el Quick-Step (ahora Deceuninck), rememora una única ocasión, «con Rigoberto Urán en el Giro que ganó Quintana», en 2014, a pie de la Cima Grappa.

Piñones de 32 dientes

Los directores coinciden en que «las 'cabras' de hoy en día ya no pesan mucho más que las bicicletas normales. Están hechas para subir prácticamente por cualquier sitio». El itinerario de hoy parece estar en ese límite. Sin embargo, en más de un caso la decisión parece estar determinada por el material que les suministran sus proveedores, y no tanto por los porcentajes en sí.

Equipos con grandes presupuestos parecen tener claro que usarán únicamente la bicicleta de contrarreloj. Desde hace años, es posible montar ruedas con piñones de doce coronas y más pronto que tarde se impondrán las de once.

Esto da un abanico de desarrollos amplísimo e impensable hace no muchos años. Las 'cabras' de hoy en la Vuelta al País Vasco saldrán con platos de 56 o 58 dientes, para volar en el tramo desde Zumarraga a Ezkio. Unas catalinas tan grandes influyen en el plato pequeño a montar. Para evitar riesgos de salidas de cadenas, se montan de 39, 42 o 44 dientes. Las 'Canyon' de Movistar permiten poner uno de 36.

Con un piñón atrás de 28 o incluso 32 dientes, la posibilidad de superar grandes porcentajes ya no es un problema en el pelotón profesional.

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