Roglic, una roca inexpugnable

Omar celebra eufórico el triunfo, este viernes en las calles de Eibar/MICHELENA
Omar celebra eufórico el triunfo, este viernes en las calles de Eibar / MICHELENA

Roglic vuelve a dar una exhibición de fortaleza ante los valientes ataques de Ion Izagirre y Mikel Landa, que apuntan al podio, en una etapa que ganó Omar Fraile

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Ni de lejos ni de cerca. Primoz Roglic es una roca inexpugnable y este sábado ganará la Vuelta al País Vasco en Arrate. El esloveno respondió con una serenidad desarmante a la mejor jornada de ciclismo vasco de la temporada, con buenos movimientos de Ion Izagirre (Bahrain) y Mikel Landa (Movistar) en Endoia y victoria en meta del vizcaíno Omar Fraile (Astana), superviviente de la escapada del día.

Ante la superioridad de Roglic, había dos opciones: no hacer nada o buscar la heroica. Se impuso la tercera vía, correr por el podio. La mejor posible, dadas las circunstancias. Soñar con hazañas imposibles es bonito, pero manda la realidad. Y la realidad es que Roglic es el más fuerte de la Itzulia - Gran Premio Banco Sabadell.

El esloveno, un día más, no mostró el más mínimo resquicio y nada pareció hacerle daño. Pero era el único, porque la primera vez que se movió en el inicio de Endoia Landa causó estragos. Una acelaración de Ion Izagirre poco después culminó el destrozo: se quedaron solos los dos vascos y el líder. Nairo Quintana (Movistar), de nuevo, quiso y no pudo.

La subida a Azurki no hizo sino estabilizar las cosas. Se corría por el podio, con Roglic en otra carrera. Izagirre fue el que más claras tuvo las ideas y se puso a trabajar sin mirar atrás. Los tres iban recogiendo los restos de la fuga del día, entre ellos Mark Padun, compañero del ormaiztegiarra. El trabajo de los dos Bahrain dio resultado y el grupo de cabeza distanció en minuto y medio al resto de favoritos. Julian Alaphilippe (Quick-Step) cedió y llegó a más de dos. Venía avisando de que la general no era lo suyo, pero iba tan fácil y firmó una crono tan buena que costaba creerle. Era verdad, su mente está en Lieja. Este viernes fue su día de desconexión.

Las claves

Km. 13, se hace la escapada
Amplio grupo con Verona, Rojas, Latour, Castroviejo, Fraile, José Herrada, McCarthy y Albasini, entre otros.
Km. 44, una hora de carrera
La etapa sale muy rápida y la media es de 44 km/h en la primera hora. En el kilómetro 70 la ventaja supera los 5:20 y José Herrada es líder virtual.
Km. 132, se mueve Landa
El alavés acelera en Endoia y selecciona un grupo de once primero y de ocho después. Alaphilippe y Gorka Izagirre se descuelgan.
Km. 133, Ion Izagirre ataca
El ormaiztegiarra se mueve en Endoia y Landa da continuidad al ataque. Se quedan los dos solos junto con Roglic, que se muestra muy fuerte.
Km. 146, fin de la fuga
El grupo de Izagirre, Landa y Roglic, que ya había atrapado a Fraile, Padun y Herrada, caza a Verona y es cabeza de carrera.
Km. 156, más de un minuto
Los de cabeza llevan a Elgoibar con más de un minuto de ventaja sobre el grupo de Mollema, donde también marcha Quintana. Alaphilippe, muy descolgado.

Uno de los supervivientes de la fuga era el santurtziarra Omar Fraile, que como es natural no dio ni medio relevo. Dio el último. Ganó fácil y empieza a acumular un palmarés. Considerado en sus inicios un peón de brega, el año pasado ganó una etapa en el Giro al batir en un sprint a Rui Costa. Esa velocidad le sirvió ayer para superar con claridad a Primoz Roglic en la meta de la calle Toribio Etxebarria, donde mañana llegará tambien el Memorial Valenciaga.

Ventaja apabullante

El líder de la carrera se anotó otros seis segundos de bonificación (suma ya 18) y amasa una ventaja apabullante en la general. Landa es segundo a 1:57 e Izagirre, tercero a 2:13. El resto, a tres minutos y más allá, en otra carrera.

Roglic ha sido segundo en dos de las tres etapas en línea de la Vuelta al País Vasco (siempre en el mismo tiempo que el ganador) y se ha impuesto en la contrarreloj. Es difícil imaginar una superioridad mayor. Habría que volver hasta 1974 cuando Txomin Perurena ganó cuatro etapas, aunque el triunfo final correspondió a otro oiartzuarra, Miguel Mari Lasa. Roglic sí ganará la clasificación general de la Itzulia.

El recorrido de la Vuelta al País Vasco está resultando precioso y ha deparado al menos tres etapas espectaculares, las dos primeras y la de ayer, pero pedirle a Arrate que ponga patas arriba la carrera este sábado parece demasiado pedir, por mucho que la cima eibarresa sea uno de los grandes santuarios del ciclismo vasco. Las rampas de Matsaria, descubiertas para intentar devolverle su grandeza al puerto, son ahora mismo poca cosa para un Roglic que no solo está más fuerte que los demás sino que transmite serenidad y un control absoluto de la situación.

No es fácil correr contra alguien en un estado de forma y confianza así. Es como ir a chocar contra un muro. El mérito de Landa y, sobre todo, de Ion Izagirre radicó en eso. En ir para adelante sabiéndose en inferioridad. El ormaiztegiarra se pareció a su mejor versión, ese ciclista sólido, seguro y capaz de competir en el máximo nivel contra cualquiera. Su fuerza es la que llevó al grupo hacia adelante. Tras varias jornadas de sufrimiento, este viernes fue el mejor de la carrera y no dejará escapar el podio. Eso es tener clase. Dar la vuelta a una situación así no es sencillo. Sería el tercer podio de su carrera en la Itzulia.

El líder del Bahrain (a su hermano le llegó ayer el día malo) trató incluso de entrar en el juego por la victoria de etapa. Se movió en las calles de Eibar, pero no le dejaron abrir hueco. Fraile, que supo refugiarse a rueda en los últimos kilómetros y conocía la llegada, ganó con facilidad.

A la Itzulia le quedan 122 kilómetros. Pocos. Visto el dominio de Roglic, es probable que en la última etapa se vuelva a correr por el podio, lo que abocará a un desenlace en el último puerto, la subida a Arrate por Matsaria. Solo Ion Izagirre y Landa parecen con fuerzas para tomar la iniciativa. El resto bastante tendrá con aguantar el tipo. Los 16 segundos que separan a ambos son una distancia lo suficientemente estrecha como para que los dos piensen que su carrera se juega en esa última subida. Para remontar 16 segundos no hace falta un ataque desesperado, pensará el guipuzcoano. El alavés confiará en ser capaz de sujetar la fuerza de Izagirre en su terreno, las subidas de gran porcentaje.

Que pueda haber dos vascos en el podio final y se haya ganado una etapa es un gran balance para el ciclismo de casa, aunque ni Izagirre ni Landa hayan sido todo lo regulares que les habría gustado. Si alguien domina de la forma que lo ha hecho Roglic, parece que todos los demás van mal, cuando no es así. No se sube al podio de una vuelta World Tour por casualidad.

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