El ciclista en busca de sentido

Lawson Craddock, Sean Bennett, Daniel Martínez, Juanma Garate (director), Simon Clarke, Hugh Carthy y Alex Howes en el autobús del equipo Education First./MICHELENA
Lawson Craddock, Sean Bennett, Daniel Martínez, Juanma Garate (director), Simon Clarke, Hugh Carthy y Alex Howes en el autobús del equipo Education First. / MICHELENA

El autobús de equipo es escenario en la salida de una reunión donde se analizan las claves

Gaizka Lasa
GAIZKA LASAARRATE.

No todo es poner los ojos en blanco y apretar los dientes. No todo se reduce a lo físico. En el ciclismo también conviene entender algunas claves. Encontrar un sentido al sufrimiento. Usar la cabeza. Hay un momento para ello, todos los días, cuando el autobús llega a la salida. Lo gestiona el director del equipo. Describe el contexto, transmite información, directrices, órdenes. Es el momento de la teoría. Y se imparte a sabiendas de que luego puede llegar el Enric Mas de turno y hacerla volar por los aires. Pero es necesaria.

La reunión previa a la etapa duró ayer quince minutos en el autobús del Education First y transcurrió íntegramente en el inglés con acento vasco de Juanma Garate, uno de los que más cordura le ponía a su esfuerzo como corredor. Hoy transmite su experiencia y oficio como director deportivo a un bloque emergente.

Con los ciclistas disciplinadamente sentados delante del míster, Garate arranca con una composición de lugar. Para aterrizar al corredor en la carrera. Explica que «hasta ahora la carrera ha transcurrido en modo defensivo. Todos se han dedicado a defenderse en puntos críticos. La entrada a los sterratos de Egües, el estrechamiento previo a Estibalitz y demás. Hoy se entra en modo ofensivo», advierte. ¡Vaya si tenía razón!

Juanma Garate advirtió a sus corredores que la carrera pasaba «del modo defensivo al ofensivo»

La lectura fue simple. «La carrera está en un punto en el que tenemos que desbancar a un tío -Schachmann, el líder- que está muy fuerte y para eso vienen dos o tres puertos muy complicados en los próximos dos días (por ayer y hoy). O se le suelta ahí o se lleva la Vuelta».

Tras devolver a los ciclistas a la realidad tras una desconexión de unas 18-20 horas, prosigue con la parte descriptiva de la reunión. Muestra un par de vídeos de la subida a Izua por Matsaria en la tele del autobús. «Dani no conocía esa vertiente», justificaba. También aprovecha para mostrar imágenes de la llegada de otras ediciones en Arrate «para ver cómo hay que entrar en la última curva si es que estamos en condiciones de llegar como para disputar la etapa».

Marcó una estrategia de «dejar hacer» a otros y «dar la puntilla al final si es que podemos»

Estas últimas son grabadas en televisión, pero hay otras que ha tomado el propio Juanma en su coche. El irundarra muestra en pantalla cómo son las ascensiones a Kalbario (por la novedad de Arribinieta) y a Izua (por Matsaria) con unas imágenes «grabadas desde el coche con una cámara que tiene GPS y en las que salen los porcentajes en cada momento. Edito un poco el vídeo y enseño lo más destacado», explica.

Una vez visualizados los momentos claves, es la hora de las hipótesis de carrera. Juanma asegura que «la jornada va a empezar en Mutriku». Ahí, la clavó. Luego destaca que «el terreno entre Deba y Eibar dependerá de si rueda mucha gente por delante. Si es así, la aproximación a Izua será más agresiva». Y advierte de que «en la primera pasada por Izua espero una marcha bastante potente del equipo Astana. Tienen gas suficiente para que cuatro tíos pasen el puerto, único sitio para soltar al líder, y suban incluso Trabakua». Tampoco estuvo descaminado en eso, aunque ni el ritmo de Gorka Izagirre ni el apretón final de Ion consiguieron que Schachmann se descolgara lo suficiente.

Finalmente llegó la estrategia. «Vamos a jugar un papel defensivo hasta la parte final de la etapa y vamos a dejar hacer a otros. Tenemos a Izagirre y a Konrad por delante además del líder. Ellos tienen que jugarse la carrera. Nosotros, a verlas venir. Si podemos dar la puntilla al final, a ver cómo responde Dani». Luego matizaría que «en los últimos dos días no ha tenido las piernas que tuvo en la crono y no podemos jugar un papel demasiado agresivo. Tenemos que ser un poco más conservadores».

Finalmente, llegó la misión individualizada a cada uno. Sean Bennett y Alex Howes tenían que estar atentos los doce primeros kilómetros, «por si se hace la fuga de manera tonta antes del primer puerto, que no creo». A Lawson Craddock le encomienda moverse ya en Morga «porque me lo quiero encontrar luego en Trabakua por delante». Hugh Carthy debía estar «pegado a Dani hasta el final porque se siente muy bien en las subidas y está con confianza». Así fue. Y Simon Clarke «es mi estratega. Su misión es colocar a Dani en cabeza en los kilómetros 84 y 105 para el inicio de las ascensiones a Arribinieta y a Izua por Matsaria». Otro que cumplió.