Itzulia

¿No quieres Schachmann?, toma Buchmann

Buchmann entra en la meta de Arrate con un brazo en alto./Michelena
Buchmann entra en la meta de Arrate con un brazo en alto. / Michelena

El Bora confirma su dominio de la itzulia, se releva a sí mismo en el liderato y este sábado rematará la faena

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

La pizarra del Bora ganó la Vuelta al País Vasco. Un contraataque de Emanuel Buchmann en el tramo entre las dos subidas a Arrate desarboló este viernes al Astana y puso la Itzulia rumbo a Alemania. Su dominio está siendo incontestable en la carrera, con cuatro victorias de etapa y el monopolio del maillot amarillo, que este viernes pasó de la espalda de Maximilian Schachmann a la de su compañero, que este sábado debería rematar la faena camino de Eibar. Sería la primera victoria absoluta de un ciclista alemán desde 2011, cuando Andreas Kloden ganó su segunda Itzulia (antes se había adjudicado la de 2000). Ningún otro alemán ha ganado la Vuelta al País Vasco en la historia.

La primera subida a Arrate por Matsaria fue clave, con el líder, Schachmann, sufriendo para no descolgarse. Provocó un gran equívoco, fatal para el Astana. El equipo kazajo calibró que el berlinés no soportaría la ascensión final por la carretera de siempre. El cálculo era correcto, pero dejó un cabo suelto. Coronó Izua todo el grupo de favoritos y mandó por delante a Luis León Sánchez, para el previsible ataque final en Arrate que debía desbancar para siempre a Schachmann...

Al murciano le siguió, en labor de vigilancia, un compañero del líder, Buchmann. Sexto, a 1:10 en la general. No parecía una urgencia. Faltaban más de 30 kilómetros para meta y Schachmann sufría. Pero el maillot amarillo no era el peligro. Ese error le va a costar la vuelta al equipo kazajo. También se fueron Sergio Henao (UAE) y Valentin Madouas (Groupama), que tiraban en busca de la etapa, con el alemán y Luisle a rueda. Hicieron el trabajo sucio, ajenos a la partida de ajedrez que se jugaba tras ellos. Como quien no quiere la cosa, cogieron un minuto. Entonces sí, Astana se empezó a preocupar e hizo parar al murciano para ayudar a Gorka Izagirre en la persecución.

El nuevo líder, de 26 años, se fue entre las dos subidas a Arrate y logró un triunfo convincente

El Bora ha ganado cuatro de las cinco etapas y tiene el maillot amarillo desde el primer día

Buchmann fue cuarto el año pasado tras Roglic, Ion Izagirre y Landa y ofrece garantías en la montaña

Demasiado tarde. El movimiento de Bora ya estaba hecho y era ganador. Buchmann, de 26 años, se deshizo de Madouas y Henao en Trabakua, el típico infierno de subida por una carretera de cuatro carriles. Parece que no hay cuesta, pero es una agonía. El alemán dio un recital, mientras por atrás Gorka Izagirre hacía una buena subida pero insuficiente contra la inspiración del dorsal 21, líder de su equipo por haber sido cuarto en la general el año pasado.

El movimiento táctico en apariencia inofensivo pasó de un minuto a 1:15 mediado Trabakua y a 1:20 arriba. Aún, a 20 kilómetros de meta. En teoría, un problema con solución. Pero Buchmann se encargó de demostrar lo contrario, en una exhibición de poderío. Rodó en solitario más rápido que Gorka Izagirre y Luis León Sánchez y que ambos más José Joaquín Rojas, cuando el Movistar se sumó brevemente a la persecución al paso por Ermua, a 10 de meta.

Así las cosas, Buchmann arrancó la subida clásica a Arrate con dos minutos. Por detrás se movieron Mikel Landa (Movistar), Adam Yates (Mitchelton) y los dos líderes del Astana, Ion Izagirre y Jakob Fuglsang. Para entonces, toda la estrategia del equipo kazajo había sido desactivada y, sin una respuesta organizada que ofrecer, cada cual hizo su carrera. Recortaron la mitad de la diferencia y llegaron a meta, junto a Yates, a 1:08 del ganador. Y con la Itzulia perdida.

Este sábado, Azurki y Karakate

Perdida porque Izagirre, que salió de Arrigorriaga a 52 segundos del líder Schachmann, ahora sigue segundo a 54 de Buchmann. Mal negocio para el ormaiztegiarra, que ha cambiado a un rodador por un escalador como adversario. El nuevo maillot amarillo ofreció una imagen de gran fortaleza por los alrededores de Eibar y no debería de tener problemas este sábado con Azurki ni con Karakate. Mucho menos con Asentzio, último puerto de la Itzulia.

Buchmann estrenó este viernes su palmarés en el World Tour -hasta ahora solo había ganado el Campeonato de Alemania de 2017 y una etapa de Mallorca este año-, pero no es ningún desconocido. Sin ir más lejos, el año pasado fue cuarto en la Itzulia tras Primoz Roglic, Ion Izagirre y Mikel Landa. Es un escalador, por lo que los 54 segundos sobre Izagirre se antojan un mundo. Azurki es duro (6,4 kilómetros al 6,8% de media) y Karakate, más (5,2 kilómetros al 8,5%). Además tiene un largo tramo de hormigón, sin asfaltar.

Para desbancar a Buchmann hará falta dar un recital. Con menos no bastará para que este alemán del sur ceda como el berlinés Schachmann hizo este viernes (cedió pero sigue tercero en la general, a 1:04). Cuenta con un equipo en estado de gracia, que le puede llevar hasta el final. Tienen tres corredores entre los seis primeros y este viernes demostraron que, además de piernas, tienen reflejos.

El nuevo líder reconoció en la meta de Arrate que este dominio apabullante también les está sorprendiendo a ellos. «Fui cuarto el año pasado y veníamos a pelear la general y a intentar ganar una etapa. Siempre esperas ganar, pero no contábamos con anotarnos cuatro de las cinco primeras etapas y ser líderes todos los días». Se mostró convencido de sujetar hoy el amarillo. Anunció que no harán exhibiciones. «Toca defender», aseguró con pragmatismo.

La Itzulia con más figuras se ha convertido en un monólogo absoluto del Bora, un equipo de excelentes corredores sin ninguna fama. Los focos, el brillo y la purpurina se los reservan para el domingo en la París-Roubaix, donde oficia la 'prima donna' del equipo y del ciclismo mundial, Peter Sagan.

La monotonía de los triunfos de un mismo equipo a cargo de buenos corredores pero no figuras provoca añoranza de lo que pudo ser y no fue. Lo que pudo ser con Alaphilippe (el único que logró esquivar la tiranía de Bora con su triunfo en Gorraiz, pero cayó al día siguiente en Estibalitz), Kwiatkowski, Geraint Thomas, Landa, Ion Izagirre, Mas... se ha quedado en el monopolio del Bora. Había esperanzas de que Arrate fuera para las figuras. Pero no.

¿No quieres Schachmann? Pues toma Buchmann.

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