58 Vuelta al País Vasco

Vuelta al País Vasco 2018: Aroma a bicicleta

Vuelta al País Vasco 2018: Aroma a bicicleta

La Itzulia se presentó ayer con cambios en el nombre, el esquema y el orden de las etapas. Tras su recital en San Remo, Vincenzo Nibali será una de las grandes figuras de la Vuelta al País Vasco, del 2 al 7 de abril

Iñaki Izquierdo
IÑAKI IZQUIERDO

Justo en la cima del Poggio, en la curva donde se inicia la bajada a San Remo, hay una cabina de teléfono. Una reliquia de otros tiempos. Unos tiempos en los que Vincenzo Nibali habría puesto pie a tierra y, abriéndose paso entre los enfervorizados tifosi, habría entrado en la cabina. Del bolsillo trasero del maillot cogería un gettone (las monedas de cobre que se usaban en las cabinas italianas) y llamaría a Eibar para decir, ahí voy. De vuelta en su bicicleta, sujetada durante la llamada por los parroquianos del bar Monte Calvo, y, tras rodear la cabina, descenso triunfal hacia la ciudad de las flores y las canciones.

La noticia habría llegado, lenta pero segura, a la organización de la Vuelta al País Vasco. Y, al día siguiente, a las primeras planas de los periódicos. Hoy la información viaja a otra velocidad, pero la presencia del Tiburón del Estrecho en la Vuelta al País Vasco -que se presentó ayer en Zarautz y se disputará del 2 al 7 de abril- no ha causado menos impacto que si la noticia la hubiera traído un cartero genovés en su Vespa.

El siciliano firmó el sábado la mejor carrera de la temporada, aunque solo sea marzo. Lo bueno es que fue tan descomunal su exhibición en la Primavera que queda amplio margen para que los aficionados disfruten este año de más jornadas sobresalientes. La Itzulia será una de esas ocasiones. Llega escoltado por su guardia pretoriana, los dos Izagirre, con Ion como claro candidato a subir al podio, como el año pasado.

Será una carrera con aroma a bicicleta. A Euskal Bizikleta. Va a ser una Vuelta al País Vasco distinta. Cambia el nombre, el esquema, el orden de las etapas, se adelanta la crono y se instauran las bonificaciones. Vuelven nombres queridos de la carrera eibarresa, como Azurki. Lo que no cambia es el máximo nivel de la prueba, asentada en el World Tour y con una participación de auténtico lujo.

Bardet, Porte, Roglic...

La gran figura será Nibali, pero en la lista de favoritos Ion Izagirre, Nairo Quintana, Mikel Landa, y Egan Bernal aparecen en primer plano. Romain Bardet aportará el glamour francés, aunque su debilidad contra el crono le dificultará el trabajo.

Hay un hombre al que, como a Ion Izagirre, el recorrido le va como anillo al dedo: Michal Kwiatkowski. El polaco es un excelente escalador, va como un tiro en las cronos y es rápido para recolectar bonificaciones. Su candidatura es muy seria. Estará encuadrado en un potentísimo Sky, con Bernal, De la Cruz y Castroviejo entre otros.

También dan categoría al cartel figuras de la talla de Richie Porte, Ilnur Zakarin o Primoz Roglic, un auténtico peligro. Adam Yates será el estilete del Mitcheltom, ya que su hermano Simon es baja tras romperse la pelvis en la Volta.

La 58ª edición de la prueba se presentó ayer por todo lo alto en Zarautz, que acogerá el inicio de la carrera, con la salida y meta de la primera etapa y la partida de la segunda. La carrera pasa a llamarse de forma oficial Itzulia, un nombre que ya estaba extendido entre los corredores. Cambia el logo, con una línea quebrada con la que se pretende representar la orografía vasca.

Las claves

10 segundos.
Las bonificaciones pueden marcar la Vuelta. En meta se repartirán 10, 6 y 4 segundos, y en los sprints intermedios, 3, 2 y 1.
4ª etapa.
La contrarreloj abandona el último día y se adelanta al jueves, para que las dos últimas etapas en torno a Eibar ganen interés.

El cambio más llamativo de esta edición llega por el adelantamiento de la crono del último al cuarto día de carrera. Es un esquema que utilizaba habitualmente la Euskal Bizikleta. Vuelve también un puerto precioso, Azurki, en la quinta etapa antes de bajar a Eibar, que sigue siendo el centro neurálgico de la carrera.

Destaca asimismo el decidido afán de la organización por dar brillo a viejos puertos clásicos desgastados por el tiempo, como Sollube o Arrate, dos cumbres míticas del ciclismo vasco que ya no decidían carreras, arrinconados por los caminos sin asfaltar imposibles que tan de moda están en estos tiempos.

En la segunda etapa, la Vuelta al País Vasco regresará a Sollube, escenario de batallas épicas en los buenos tiempos. El progreso arrinconó a este puerto, fue injusto con su historia. La organización de la Itzulia busca devolverle su esplendor, su prestigio de puerto duro, y meterá a los ciclistas por la vertiente de Almika. Nibali entiende bien la diferencia entre mítico y duro -no habrá puerto más fácil que el Poggio y allí reventó la carrera más importante- y se encontrará como pez en el agua en ese terreno. La Itzulia terminará el sábado 7 en Arrate, subiendo por Matsaria, como el año pasado. Esa ascensión estrecha y de enormes porcentajes será el escenario de la última batalla.

Junto a estos guiños a la historia, la organización de la Itzulia ha seguido la moda de incluir muros de porcentajes imposibles. Y el más espectacular no se hará esperar ya que se esconde en la primera etapa, en Zarautz, con la subida a Elkano.

Los mismos Almika y Matsaria beben de esa idea, lo mismo que la traicionera subida a San Pelaio en la etapa de Bermeo.

El cambio clave, la crono

Sin embargo, el gran cambio será el adelanto de la crono a la cuarta etapa, en lugar de dejarla para la última como era habitual. Se disputará en Lodosa, sobre 19,4 kilómetros, y es totalmente llana.

Los favoritos

Ion Izagirre - Bahrain.
El recorrido le va. El tercer clasificado el año pasado vuelve a la carrera encuadrado en un equipo muy potente, con su hermano Gorka y Nibali. El recorrido y la crono le van como anillo al dedo.
Nairo Quintana - Movistar.
Potencial de sobra. El colombiano, ganador en 2013, es favorito en cualquier carrera. Tiene terreno para mostrar su fortaleza y cuenta con potencial de sobra, pero no está al cien por cien de su forma.
Mikel Landa - Movistar.
La magia. El alavés es un genio de la bicicleta y, por tanto, capaz de cualquier cosa. Si la Itzulia le coge inspirado puede ganar ya que hay subidas donde marcar diferencias. La crono le penaliza mucho.
Egan Arley Bernal - Sky.
El futuro ya está aquí. El joven valor cafetero ya es toda una realidad. Ha batido a todas las vacas sagradas de su país en la Colombia Oro y Paz y en la Volta está demostrando su gran poderío.
Michal Kwiatkowski - Sky
A su medida. Si Julián Eraso habría delegado en el polaco el diseño de la Itzulia habría sido exactamente este. Bonitas subidas, una crono y bonificaciones. Ideal.
Vincenzo Nibali - Bahrain.
El gran campeón. Su exhibición en San Remo le consagra como un grande de la historia. Es probable que no gane, pero su presencia en la carrera coloca a la Itzulia en lo más alto. Un grande.

Como siempre, la crono dejará marcada la carrera, pero esta vez quedará Eibar por delante, con una etapa propicia para la guerra de guerrillas el viernes (la continuidad de Endoia con Azurki dará que hablar) y otra, la última, con Arrate.

El menú de la carrera es espectacular y la dimensión del show está ya en manos de los ciclistas. Vienen muchos de los mejores del mundo así que el aroma a bicicleta ya recorre Euskadi.

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