Vuelta al País Vasco

Anass Aït El Abdia: «En 2017 fui el primer marroquí en una gran vuelta pero quiero ser el primero en acabarla»

Anass Aït El Abdia se dirige a la salida de la primera etapa de la Itzulia en Zarautz, donde acabó el 115º a 7.07 de Alaphilippe./MICHELENA
Anass Aït El Abdia se dirige a la salida de la primera etapa de la Itzulia en Zarautz, donde acabó el 115º a 7.07 de Alaphilippe. / MICHELENA
Anass Aït El Abdia (Ciclista del UAE Team Emirates)

En un país donde es más habitual ser futbolista o boxeador, el dorsal 212 del UAE Emirates se gana la vida dando a los pedales

OSKAR ORTIZ DE GUINEAZARAUTZ.

Anass Aït El Abdia (Marrakech, 1993) es el primer marroquí que participa en la Vuelta al País Vasco -Richard Virenque nació en Casablanca, pero era francés-, lo que supone un paso más en su progresión como corredor. «Es un buen chaval. Le falta coger confianza y soltarse en el pelotón. Pero tiene un buen motor», valora su director en el UAE Emirates, Joxean Fernández Matxin. En su palmarés lucen sus victorias en el campeonato nacional en 2016 y también en la Vuelta a Marruecos en 2017. Pero él quiere consolidarse como corredor en el calendario internacional. En 2016, participó en la prueba en línea de los Juegos Olímpicos de Río, aunque abandonó. Dos meses después fue 22º en el Campeonato del Mundo de Doha. Fue el primer ciclista que cruzó la meta tras el grupo que se jugó las medallas, en el ganaron Peter Sagan, Mark Cavendish y Tom Boonen. El año pasado se vio lastrado por dos caídas. Habla pausado en francés, su «segunda lengua», pero transmite confianza. Cuando le indicamos la intención de ir de vacaciones a su país en octubre, responde rápido: «Te doy mi e-mail, y escríbeme. Aunque en octubre igual estoy corriendo aún».

- ¿Cómo se inició en el ciclismo?

- He hecho una trayectoria como cualquier ciclista, pero en Marruecos. Comencé de joven, fui destacando en el ciclismo amateur y ahora cumplo mi segunda temporada en el UAE Emirates. Voy bien, tratando de mejorar.

«Prefiero las carreras que tengan algo de montaña; no soy rápido y en el llano lo paso peor»

- Una trayectoria como cualquier ciclista... en un país donde es más normal ser futbolista, boxeador o mediofondista...

- Sí. En Marruecos el deporte estrella es el fútbol. Solo importa el fútbol. No hay equipos ciclistas profesionales, ni tampoco muchas carreras. Yo tenía claro que para ser ciclista tenía que salir de mi país, así que cuando tuve la oportunidad de acudir al centro de formación de la Unión Ciclista Internacional en Aigle, trabajé duro y ya pude correr carreras por Europa.

- ¿Cómo recuerda su infancia en Marrakech?

- Fui un niño normal, que iba a la escuela y jugaba con los amigos. Mis padres me compraron una bicicleta, pero yo no la utilizaba para ir a la escuela ni nada por el estilo, sino para jugar. Me pasaba el día jugando con ella con los amigos.

- ¿Había alguna tradición ciclista en la familia?

- No. Mi padre fue futbolista profesional en el equipo de Marrakech, el Kawkab -que en sus vitrinas luce dos títulos ligueros-, pero ahora trabaja como informático. De niño jugué algo a fútbol pero no heredé su habilidad (ríe). Mi madre ha trabajado siempre en casa. Tengo otros tres hermanos que hacen deporte pero no a un nivel profesional. Uno es médico y los otros dos trabajan en unos grandes almacenes.

- ¿Qué le dijeron en casa?

- De joven practiqué también la natación, pero me gustaba bastante más el ciclismo. Y como se me daba bien, me animaron. En mi etapa júnior gané 25 carreras en la región de Marrakech, que estaba bien.

«No fui un niño de los que iba a la escuela en bici; la utilizaba para jugar todo el día con los amigos»

- He leído que su paso al Centro Mundial del Ciclismo de la UCI gracias a un triunfo de etapa en la Vuelta a Marruecos, a pie del Atlas.

- Así fue, en el año 2014. Gané en Tinghir (se impuso por delante del manchego Diego Milán, hoy mánager y ciclista dominicano del equipo Inteja; y también corrió el azpeitiarra Unai Iparragirre) y fue entonces cuando contactaron conmigo desde el centro de la UCI. Ese año corrí el Tour del Porvenir e hice un stage de formación y luego continué en las temporadas 2015 y 2016.

- ¿Qué tal se adaptó en Aigle?

- Todo era diferente a lo que había conocido en Marruecos: el público de las carreras, las personas, la comida... Pero cuando llegué a Suiza me adapté bien. Antes ya había estado en alguna concentración en Italia... Todos los años solíamos ir al menos una vez a Francia a correr. Solo puedo tener buenas palabras. Nos cuidaban bien para todo: comer, dormir, entrenar... Fueron un montón de experiencias nuevas para mí. También teníamos un entrenador para los entrenamientos.

- ¿Dónde vive en temporada?

- En Lugano, al lado del lago de Como, en Suiza. Es mucho más práctico para poder entrenar bien y también para estar al lado del equipo y poder realizar los viajes más fácil.

- ¿Cómo se define como corredor? Su director, Joxean Fernández Matxin, destaca su motor...

- (Ríe) Si él lo dice... Me alegro que lo piense si es así. Pero soy consciente de que debo mejorar como ciclista. El año pasado fue mi primer año profesional, pero me caí dos veces en carrera. La primera en la prueba de Lugano y después en la Vuelta a España y me rompí la clavícula.

- Fue en la primera etapa en línea...

- Sí, era la segunda etapa de la carrera, al día siguiente de la contrarreloj por equipos. He perdido confianza encima de la bicicleta, sobre todo en los descensos, y es algo que tengo que superar, aunque no es fácil. Pero Joxean me da tranquilidad. Su llegada ha sido buena para el equipo. Nos motiva mucho.

- El año pasado se convirtió en el primer ciclista de Marruecos que corría una prueba de tres semanas, en la Vuelta a España.

- (Sonríe). Sí, pero ahora quiero ser el primero en terminar una gran vuelta (ríe). Me da igual cuál, aunque hoy por hoy el Tour de Francia es más complicado. Pero no he sido el primer marroquí en el World Tour, ya que antes que yo estuvo Tarik Choufi en Euskaltel-Euskadi. Fue en 2013 o 2014, ¿no?

- En 2013. La última campaña en la historia del equipo, aunque solo estuvo unos meses... ¿Mantiene relación con Choufi?

- Sí, le conozco bien. Coincidimos juntos dos años en el equipo amateur de Marruecos. Tras estar en Euskaltel-Euskadi él fichó por un equipo de Marruecos. Luego dejó la bicicleta tras unos problemas en un control, pero ha retomado los entrenamientos con la intención de volver a correr la próxima temporada. Él entrenando va bien, ¡eh!

«Fuera del ciclismo me gusta la natación y andar por el monte; he subido tres veces al Gran Atlas»

- ¿Entrenan juntos?

- Mi casa de Marrakech está a unos 340 kilómetros de la suya en Azrú, en la provincia de Ifrane. Si quiero entrenar un tiempo en altitud, puedo ir tranquilamente a su casa. Somos amigos. Siempre me decía que los vascos sois buena gente. Estuvo a gusto por aquí.

- ¿Qué sabía de la Itzulia?

- El País Vasco tiene fama de ser una carrera dura y a veces la meteorología la endurece aún más. Sé que es una carrera muy buena y muy dura desde el primer día, como este año. El repecho de Zarautz es muy duro, era importante la colocación, y ha hecho la primera selección. Cada día se irá reduciendo el grupo de favoritos.

- Al margen del ciclismo, ¿qué otras aficiones tiene?

- Me gusta la natación y andar por el monte, las grandes montañas. El Gran Atlas lo he subido tres veces. Me gusta ir como preparación durante la pretemporada.

- ¿Cómo llegó al UAE Emirates?

- Fue el gran jefe del equipo quien se puso en contacto conmigo, Mauro Gianneti. Me dijo para hacer un test con el equipo. La prueba debió de ir bien porque me ficharon para dos años. Este es el segundo, pero me gustaría ganarme la oportunidad de poder seguir. Estoy contengo aquí.

-Son como una ONU...

- Sí (ríe). En el equipo tenemos muchas nacionalidades, pero ante todo es un equipo italiano. Además de mí, que soy de Marruecos, estos días en la Vuelta al País Vasco estamos Bono, Mori y Ulissi, que son los tres italianos, Rui Costa es portugués, Polanc es esloveno y también un joven bielorruso (Riabushenko). Todos hablamos en italiano.

- ¿Qué tal se defiende?

- 'Piano, piano'. Me defiendo con las palabras básicas del ciclismo.

- Además de renovar su contrato, ¿qué sueños tiene en el ciclismo?

- Me gustaría ganar alguna carrera. Supongo que como todos los ciclistas (ríe). Pero sobre todo quiero trabajar bien y ser útil para el equipo. Estoy muy contengo en el UAE Emirates y me gustaría ganarme la renovación en la carretera. Para ello debo trabajar bien en los entrenamientos y también en carrera para que los líderes puedan ganar etapas en las grandes carreras, o aquí en la Vuelta al País Vasco. Creo que Rui Costa o Diego Ulissi pueden ganar alguna etapa. Eso también es importante para los compañeros.

- ¿Prefiere las grandes vueltas o le entusiasman las clásicas?

- Me gustan las carreras que tengan algo de montaña. También las clásicas. El domingo vi la Vuelta a Flandes en la televisión, pero como ciclista prefiero otras como Flecha Valona o Amstel Gold Race, que creo que me pueden ir bien. En el llano lo paso peor. No soy un corredor rápido, sino más bien escalador.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos